
De las agencias de viaje al bolsillo: La revolución de Despegar
¿Te acuerdas de cómo era planear unas vacaciones hace veinte años? Si querías viajar, el proceso era casi una misión imposible: tenías que ir a una oficina, esperar tu turno, confiar en lo que un agente te decía y, sobre todo, no tenías forma de saber si estabas pagando el precio justo. Viajar era, para muchos, un laberinto de papeles y trámites.
El sueño que cambió nuestra forma de viajar
En 1999, mientras el mundo apenas se acostumbraba al internet, un grupo de emprendedores decidió que esto tenía que cambiar. Así nació Despegar.com. Su idea era simple pero revolucionaria: que cualquier persona, desde la comodidad de su casa, pudiera ser el dueño de su propio viaje.
Pero el camino no fue fácil. Al principio, a muchos nos daba miedo poner los datos de la tarjeta en una computadora. ¿Llegaría el boleto? ¿Sería una estafa? Despegar no solo tuvo que construir una página web, tuvo que construir confianza.
¿Por qué lo lograron?
El éxito de Despegar no se trata solo de tecnología, sino de entender cómo somos los latinoamericanos:
- Nos dieron opciones: Por primera vez, pudimos comparar precios de todas las aerolíneas en un solo lugar.
- Pensaron en nuestro bolsillo: Fueron pioneros en permitirnos pagar los viajes en cuotas, haciendo que ese sueño de ir a la playa o visitar a la familia fuera posible para más personas.
- Todo en uno: Entendieron que no solo necesitamos un vuelo, sino también un hotel, un auto y alguien que nos ayude si algo sale mal.
Más que solo boletos
Hoy, Despegar es mucho más que una aplicación en nuestro celular. Es la prueba de que una idea nacida en nuestra región puede competir con los gigantes del mundo. Nos enseñaron que el mundo no es tan grande como parece y que la aventura de nuestras vidas está a solo unos clics de distancia.
Al final, su éxito no está en los millones de boletos vendidos, sino en los millones de recuerdos que ayudaron a crear. Porque todos tenemos una historia que empezó con un botón que decía: «Comprar viaje».













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