Solo dos dólares

En la famosa y prestigiosa Pontificia Universidad Católica estudia Juan, un chico de primer semestre de Arquitectura que nunca había gastado ni un dólar en su vida. Sus papás pagan todo por el. ¿El trasporte? Sí, tiene chofer pagado. ¿Los útiles? los tiene de sobra y ¿la comida? su querida mamá nunca ha olvidado prepararle su menú especial para el almuerzo. Una vida resuelta. Pero ¿Qué pasa si Juan tiene una jornada muy larga y olvidó su lonchera, y además solo tiene dos míseros dólares en su monedero?

Acompañemos a Juan, en esa aventura.

Primero busca dentro de a U, encuentra barias opciones deliciosas, pero su emoción se termina al ver que todo cuesta más de tres dólares. Sale de cada restaurante con el seño fruncido y se pregunta ¿Tanto cuesta un simple almuerzo con sopa y segundo? El no lo entiende, nunca veía el costo de la comida, sus papás pagaban todo por el. Salió de la U a buscar más opciones. ¡Almuerzos a dos dólares! eso lo alegró solo unos segundos, hasta que leyó el menú. ¿Pollo y arroz? No, el no comería eso. Solo comía salmón o carne asada con verduras.

Se acababa su hora libre y no encontraba nada, solo un pequeño puesto de ceviches a 1,50. No serían cómo los que su madre le prepara, ceviche de pez tigre, pero al final logró comer algo.

¿Qué creen que debería hacer la próxima vez?

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