En el tercer piso del Centro Cultural PUCE guarda cartas, retratos, firmas y objetos personales. La Micro Muestra Amor epistolar: enredos y cariño reflejados en cartas reúne documentos del siglo XIX. Las vitrinas muestran relaciones atravesadas por la religión, la política y la distancia.
Entre sobres, sellos y retratos aparecen dos historias
Un permiso para casarse

Antonio Flores quería casarse con Juliet Morgan.
Él era católico.
Ella, protestante.
En una vitrina aparece la petición enviada al papa Pío IX en 1899. En el mismo documento está la respuesta. El permiso se concede con condiciones: que Antonio no abandone la fe católica, que intente convertir a Juliet y que los hijos del matrimonio sean educados dentro del catolicismo.
La firma del obispo permanece al final de la hoja.
Juliet Morgan vivía en Nueva York. La relación continúa entre viajes, preguntas y mensajes enviados por terceros.
Durante una visita al Vaticano, Juliet pregunta por la solicitud matrimonial. Le dicen que no existe ningún trámite registrado. Más tarde, en una fiesta, escucha otro comentario: Antonio dice que no la conoce. El matrimonio no ocurre. Juliet es comprometida con otra persona.
Después aparecen las cartas de la madre de Juliet y Mercedes Jijón, madre de Antonio Flores. Las cartas pasan entre madres, hijos y posibles consuegras.
Antonio se casa después con una mujer cubana. Ella muere tres años más tarde.
Una boda sin el novio
La segunda historia comienza en una fiesta organizada después de una batalla. Antonio José de Sucre conoce a Mariana Carcelén, marquesa de Solanda. Ella tiene 17 años. Se comprometen en 1822. Después pasan cinco años sin verse.


Sucre continúa las campañas militares junto a Simón Bolívar. Viaja, ocupa cargos políticos y permanece en Bolivia como presidente. Las cartas sostienen la relación.
En la exposición aparece Vicente Aguirre. Su nombre se repite entre documentos y encargos. Lleva mensajes, entrega cartas y representa a Sucre durante la boda en 1828. El matrimonio ocurre sin que el novio esté presente.

En 1829 Sucre regresa. Tienen una hija. Un año después viaja hacia Bogotá, en medio de la crisis de la Gran Colombia. Durante el retorno recibe un disparo en el pecho.
La exposición conserva cartas, retratos y objetos alrededor de esa historia. Entre ellos, el sombrero que llevó el día de su muerte.

Las cartas de la exposición no hablan únicamente de relaciones personales. Hablan de permisos religiosos, viajes largos, familias influyentes, guerras, dinero y poder. En el Archivo Juan José Flores quedan las firmas, los retratos y las hojas dobladas. Las personas ya no están. Las cartas siguen abiertas.
Estrategia narrativa utilizada
Para construir este relato se utilizó la Estrategia 86 de Urién: “Que no se vea el narrador… más de lo necesario”. La narración se desarrolla con descripciones sobrias, pocos adjetivos y hechos observables dentro de la exposición.
¿En qué consiste la estrategia 86?
¿Cómo se aplicó la estrategia en el relato?







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