Dos dólares en el campus

Era miércoles en la clase de Branding Content en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. La jornada avanzaba con normalidad hasta que surgió la necesidad de salir del aula y comprender al público desde una experiencia directa. La propuesta consistía en observar y analizar comportamientos reales dentro del campus, por lo que se decidió aplicar un método concreto de recolección de datos: la encuesta.

El ejercicio se centró en conocer las #preferencias alimenticias de los estudiantes universitarios. Para ello, se elaboró un formulario breve y se recorrieron distintos espacios de la universidad durante el día, acercándose a estudiantes en momentos cotidianos: entre clases, durante pausas o mientras comían. La población encuestada se caracterizó principalmente por jóvenes entre 18 y 25 años, con una presencia predominante de estudiantes de la carrera de Arquitectura, lo cual aportó una particularidad interesante al análisis, considerando sus dinámicas académicas exigentes.

A medida que se recolectaban los datos, comenzaron a identificarse patrones claros. Las #preferencias alimenticias no estaban determinadas únicamente por el gusto, sino por factores como el tiempo disponible, la practicidad y, sobre todo, el presupuesto. Los estudiantes tendían a optar por alimentos rápidos, fáciles de consumir y accesibles dentro del entorno universitario.

Uno de los hallazgos más relevantes fue el promedio de dinero que los estudiantes estaban dispuestos a gastar en comida dentro del #campus: dos dólares. Esta cifra se repitió de manera constante a lo largo de la encuesta, convirtiéndose en un indicador clave. Más que un simple dato económico, representaba un límite que condiciona las decisiones de consumo y evidenciaba una lógica de priorización en la vida estudiantil.

El análisis final permitió comprender que la alimentación en la universidad no es solo una cuestión de preferencia, sino una respuesta a las condiciones del #contexto. La encuesta, como herramienta metodológica, facilitó la identificación de estos comportamientos y transformó datos simples en información significativa. Así, lo que comenzó como una actividad académica se convirtió en una aproximación real a la forma en que los estudiantes gestionan su día a día dentro del campus.

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